Más allá
I
(El alma vuelve al cuerpo,
Se dirige a los ojos
Y choca.) —¡Luz! Me invade
Todo mi ser. ¡Asombro!
Intacto aún, enorme,
Rodea el tiempo. Ruidos
Irrumpen. ¡Cómo saltan
Sobre los amarillos
Todavía no agudos
De un sol hecho ternura
De rayo alboreado
Para estancia difusa,
Mientras van presentándose
Todas las consistencias
Que al disponerse en cosas
Me limitan, me centran!
¿Hubo un caos? Muy lejos
De su origen, me brinda
Por entre hervor de luz
Frescura en chispas. ¡Día!
Una seguridad
Se extiende, cunde, manda.
El esplendor aploma
La insinuada mañana.
Y la mañana pesa.
Vibra sobre mis ojos,
Que volverán a ver
Lo extraordinario: todo
Todo está concentrado
Por siglos de raíz
Dentro de este minuto,
Eterno y para mí.
Y sobre los instantes
Que pasan de continuo
Voy salvando el presente,
Eternidad en vilo.
Corre la sangre, corre
Con fatal avidez.
A ciegas acumulo
Destino: quiero ser.
Ser, nada más. Y basta.
Es la absoluta dicha.
¡Con la esencia en silencio
Tanto se identifica!
¡Al azar de las suertes
Únicas de un tropel
Surgir entre los siglos,
Alzarse con el ser,
Y a la fuerza fundirse
Con la sonoridad
Más tenaz: sí, sí, sí,
La palabra del mar!
Todo me comunica,
Vencedor, hecho mundo,
Su brío para ser
De veras real, en triunfo.
Soy, más, estoy. Respiro.
Lo profundo es el aire.
La realidad me inventa,
Soy su leyenda. ¡Salve!
II
No, no sueño. Vigor
De creación concluye
Su paraíso aquí:
Penumbra de costumbre.
Y este ser implacable
Que se me impone ahora
De nuevo —vaguedad
Resolviéndose en forma
De variación de almohada,
En blancura de lienzo,
En mano sobre embozo,
En el tendido cuerpo
Que aun recuerda los astros
Y gravita bien— este
Ser, avasallador
Universal, mantiene
También su plenitud
En lo desconocido:
Un más allá de veras
Misterioso, realísimo.
III
¡Más allá! Cerca a veces,
Muy cerca, familiar,
Alude a unos enigmas.
Corteses, ahí están.
Irreductibles, pero
Largos, anchos, profundos
Enigmas —en sus masas.
Yo los toco, los uso.
Hacia mi compañía
La habitación converge.
¡Qué de objetos! Nombrados,
Se allanan a la mente.
Enigmas son y aquí
Viven para mi ayuda,
Amables a través
De cuanto me circunda
Sin cesar con la móvil
Trabazón de unos vínculos
Que a cada instante acaban
De cerrar su equilibrio.
IV
El balcón, los cristales
Unos libros, la mesa.
¿Nada más esto? Sí,
Maravillas concretas.
Material jubiloso
Convierte en superficie
Manifiesta a sus átomos
Tristes, siempre invisibles.
Y por un filo escueto,
O al amor de una curva
De asa, la energía
De plenitud actúa.
¡Energía o su gloria!
En mi dominio luce
Sin escándalo dentro
De lo tan real, hoy lunes.
Y ágil, humildemente,
La materia apercibe
Gracia de Aparición:
Esto es cal, esto es mimbre.
V
Por aquella pared,
Bajo un sol que derrama,
Dora y sombrea claros
Caldeados, la calma
Soleada varía.
Sonreído va el sol
Por la pared. ¡Gozosa
Materia en relación!
Y mientras, lo más alto
De un árbol —hoja a hoja
Soleándose, dándose,
Todo actual— me enamora.
Errante en el verdor
Un aroma presiento,
Que me regalará
Su calidad: lo ajeno,
Lo tan ajeno que es
Allá en sí mismo. Dádiva
De un mundo irremplazable:
Voy por él a mi alma.
VI
¡Oh perfección! Dependo
Del total más allá,
Dependo de las cosas.
Sin mí son y ya están
Proponiendo un volumen
Que ni soñó la mano,
Feliz de resolver
Una sorpresa en acto.
Dependo en alegría
De un cristal de balcón,
De ese lustre que ofrece
Lo ansiado a su raptor,
Y es de versa atmósfera
Diáfana de mañana,
Un alero, tejados,
Nubes allí, distancias.
Suena a orilla de abril
El gorjeo esparcido
Por entre los follajes
Frágiles. (Hay rocío.)
Pero el día al fin logra
Rotundidad humana
De edificio y refiere
Su fuerza a mi morada.
Así va concertando,
Trayendo lejanías,
Que al balcón por países
De tránsito deslizan.
Nunca separa el cielo.
Ese cielo de ahora
—Aire que yo respiro—
De planeta me colma.
¿Dónde extraviarse, dónde?
Mi centro es este punto:
Cualquiera. ¡Tan plenario
Siempre me aguarda el mundo!
Una tranquilidad
De afirmación constante
Guía a todos los seres,
Que entre tantos enlaces
Universales, presos
En la jornada eterna,
Bajo el sol quieren ser
Y a su querer se entregan
Fatalmente, dichosos
Con la tierra y el mar
De alzarse a lo infinito:
Un rayo de sol más.
Es la luz del primer
Vergel, y aun fulge aquí
Ante mi faz, sobre esa
Flor, en ese jardín.
Y con empuje henchido
De afluencias amantes
Se ahínca en el sagrado
Presente perdurable.
Toda la creación,
Que al despertarse un hombre
Lanza la soledad
A un tumulto de acordes.
jueves, 2 de diciembre de 2010
Texto 1
El balcón, los cristales,
Unos libros, la mesa.
¿Nada más esto? Sí,
Maravillas concretas.
Material jubiloso
Convierte en superficie
Manifiesta a sus átomos
Tristes, siempre invisibles.
Y por un filo escueto,
O el amor de una curva
de asa, la energía
De plenitud actúa.
¡Energía o su gloria!
En mi dominio luce
Sin escándalo dentro
De lo tan real, hoy lunes.
Y ágil, humildemente,
La materia apercibe
Gracia de Aparición:
Esto es cal, esto es mimbre.
Jorge Guillén
"Más allá", IV.
Cántico.
Este texto reproduce la parte IV del poema "Más allá", con el que se abre Cántico. Guillén exalta en sus versos la humilde realidad diaria, a través de la cual se manifiesta la plenitud del Universo. El escritor, sentado en su despacho de trabajo (la alusión a "unos libros, la mesa" -del verso 2- es muy significativa al respecto), contempla, en un día cualquiera ("hoy lunes" -verso 16-), la perfección que exhiben las pequeñas cosas que habitualmente le acompañan: "maravillas concretas" -verso 4- y "material jubiloso" -verso 5- son, en efecto, "El balcón, los cristales. / Unos libros, la mesa" -versos 1 y 2-; como también lo son el "filo escueto" -de los libros, verso 9- y la "curva / de asa" -de la taza de café, versos 10 y 11-, elementos cotidianos en los que "la energía / de plenitud actúa" -versos 11 y 12-; y como igualmente lo son hasta las más modestas realidades: las blancas paredes de su despacho y el sillón en el que se sienta: "esto es cal, esto es mimbre" -verso 20-. Y, lleno de júbilo, Guillén nos comunica su actitud entusiasta ante la perfección que revela todo lo creado. De ahí la exclamación admirativa del verso 13: "¡Energía o su gloria!"
El poema muestra el prodigioso dominio que Guillén tiene del léxico: al empleo de un léxico abstracto y, en cierto modo, intelectual ("material jubiloso", "superficie / manifiesta", "átomos / tristes, siempre invisibles", "la energía / de plenitud", "Gracia de Aparición") -lexico que refleja el convencimiento de Guillén de que no existe un lenguaje preconcebidamente poético-, se alía en este poema, como procedimiento expresivo más destacado, el uso de múltiples metonimias (filo escueto/libro, curva de asa/taza, cal/pared, mimbre/sillón>, que evidencian la extremada concisión de que hace gala Guillén. Esa economía expresiva afecta por igual a todos los planos lingüísticos, y no sólo al lexico-semántico, en el que hay que destacar, además, la moderación y sobriedad en el empleo de la adjetivación, así como la afortunada oposición jubiloso/tristes de la estrofa 2: "Material jubiloso / convierte en superficie / manifiesta a sus átomos / tristes, siempre invisibles".
Y si sencilla es la estructura métrica del poema -versos heptasílabos agrupados en cinco coplas, en cada una de las cuales riman en asonante los pares-, no lo es menos el tipo de sintaxis empleado, en la que se ha prescindido tanto de la coordinación como de la subordinación.
Pero más sorprendente aún si cabe resulta el rigor geométrico con que Guillén ha estructurado el contenido del poema: el escritor comienza y termina enumerando las cosas cotidianas -en un claro ejemplo de estilo nominal-; y, entre ambas enumeraciones, sitúa ese grito de entusiasmo ante el prodigio de la realidad de cada día: "¡Energía o su gloria!" (verso 13).
Y dado que el tipo de métrica empleado en este poema hay que vincularlo con la economía expresiva que es característica de la lengua poética de Guillén, nos parece conveniente efectuar un análisis métrico de dicho poema, siguiendo el método de Antonio Quilis (expuesto en su obra Métrica española, publicada por Seix Barral). En el texto reproducido a continuación se ha reflejado gráficamente la división silábica, la acentuación y las pausas. (Por su especial interés métrico, repárese expresamente en el verso 16).
Del análisis precedente podemos extraer las siguientes conclusiones:
1. Los versos son heptasílabos.
2. Todos llevan el acento estrófico sobre la sexta sílaba y, por tanto, son de ritmo yámbico.
3. Riman en asonante los pares y quedan libres los impares.
4. El texto es un poema poliestrófico, compuesto de cinco coplas.
El balcón, los cristales,
Unos libros, la mesa.
¿Nada más esto? Sí,
Maravillas concretas.
Material jubiloso
Convierte en superficie
Manifiesta a sus átomos
Tristes, siempre invisibles.
Y por un filo escueto,
O el amor de una curva
de asa, la energía
De plenitud actúa.
¡Energía o su gloria!
En mi dominio luce
Sin escándalo dentro
De lo tan real, hoy lunes.
Y ágil, humildemente,
La materia apercibe
Gracia de Aparición:
Esto es cal, esto es mimbre.
Jorge Guillén
"Más allá", IV.
Cántico.
Este texto reproduce la parte IV del poema "Más allá", con el que se abre Cántico. Guillén exalta en sus versos la humilde realidad diaria, a través de la cual se manifiesta la plenitud del Universo. El escritor, sentado en su despacho de trabajo (la alusión a "unos libros, la mesa" -del verso 2- es muy significativa al respecto), contempla, en un día cualquiera ("hoy lunes" -verso 16-), la perfección que exhiben las pequeñas cosas que habitualmente le acompañan: "maravillas concretas" -verso 4- y "material jubiloso" -verso 5- son, en efecto, "El balcón, los cristales. / Unos libros, la mesa" -versos 1 y 2-; como también lo son el "filo escueto" -de los libros, verso 9- y la "curva / de asa" -de la taza de café, versos 10 y 11-, elementos cotidianos en los que "la energía / de plenitud actúa" -versos 11 y 12-; y como igualmente lo son hasta las más modestas realidades: las blancas paredes de su despacho y el sillón en el que se sienta: "esto es cal, esto es mimbre" -verso 20-. Y, lleno de júbilo, Guillén nos comunica su actitud entusiasta ante la perfección que revela todo lo creado. De ahí la exclamación admirativa del verso 13: "¡Energía o su gloria!"
El poema muestra el prodigioso dominio que Guillén tiene del léxico: al empleo de un léxico abstracto y, en cierto modo, intelectual ("material jubiloso", "superficie / manifiesta", "átomos / tristes, siempre invisibles", "la energía / de plenitud", "Gracia de Aparición") -lexico que refleja el convencimiento de Guillén de que no existe un lenguaje preconcebidamente poético-, se alía en este poema, como procedimiento expresivo más destacado, el uso de múltiples metonimias (filo escueto/libro, curva de asa/taza, cal/pared, mimbre/sillón>, que evidencian la extremada concisión de que hace gala Guillén. Esa economía expresiva afecta por igual a todos los planos lingüísticos, y no sólo al lexico-semántico, en el que hay que destacar, además, la moderación y sobriedad en el empleo de la adjetivación, así como la afortunada oposición jubiloso/tristes de la estrofa 2: "Material jubiloso / convierte en superficie / manifiesta a sus átomos / tristes, siempre invisibles".
Y si sencilla es la estructura métrica del poema -versos heptasílabos agrupados en cinco coplas, en cada una de las cuales riman en asonante los pares-, no lo es menos el tipo de sintaxis empleado, en la que se ha prescindido tanto de la coordinación como de la subordinación.
Pero más sorprendente aún si cabe resulta el rigor geométrico con que Guillén ha estructurado el contenido del poema: el escritor comienza y termina enumerando las cosas cotidianas -en un claro ejemplo de estilo nominal-; y, entre ambas enumeraciones, sitúa ese grito de entusiasmo ante el prodigio de la realidad de cada día: "¡Energía o su gloria!" (verso 13).
Y dado que el tipo de métrica empleado en este poema hay que vincularlo con la economía expresiva que es característica de la lengua poética de Guillén, nos parece conveniente efectuar un análisis métrico de dicho poema, siguiendo el método de Antonio Quilis (expuesto en su obra Métrica española, publicada por Seix Barral). En el texto reproducido a continuación se ha reflejado gráficamente la división silábica, la acentuación y las pausas. (Por su especial interés métrico, repárese expresamente en el verso 16).
Del análisis precedente podemos extraer las siguientes conclusiones:
1. Los versos son heptasílabos.
2. Todos llevan el acento estrófico sobre la sexta sílaba y, por tanto, son de ritmo yámbico.
3. Riman en asonante los pares y quedan libres los impares.
4. El texto es un poema poliestrófico, compuesto de cinco coplas.
miércoles, 17 de marzo de 2010
Día mundial de la poesía

Hola chicos,
ya sabéis que el 21 de marzo se celebra el día mundial de la poesía . ¿Lo celebramos juntos? Si os animais podéis colgar los poemas que más os gusten (propios o de vuestro autor preferido) y compartirlos con nosotros en este blog o en el que hemos creado para esta celebración.
¡Estamos ansiosos!
jueves, 12 de noviembre de 2009
Fray Luis de León

POESÍA ESPAÑOLA EN LA SEGUNDA MITAD DEL SIGLO XVI.
LA LITERATURA RELIGIOSA.
La literatura religiosa alcanzó grandes cimas en el Renacimiento español, con los movimientos ascético y místico. El ascetismo tiende al perfeccionamiento del hombre, mientras que la mística trata de expresar los prodigios que se producen en el alma de algunos privilegiados que entran en comunicación con Dios. Ambos movimientos se manifestaron en verso, pero también en prosa. Nuestro máximo poeta místico fue San Juan de la Cruz, y dentro de la poesía ascética destaca Fray Luis de León.
FRAY LUIS DE LEÓN.
Fraile agustino, nació en Belmonte (Cuenca) en 1527, y falleció en Madrigal , en 1591. Hombre de gran cultura, desempeñó varias cátedras en la Universidad de Salamanca. Sufrió un proceso inquisitorial por traducir el Cantar de los Cantares, contraviniendo así los acuerdos del Concilio de Trento, y permaneció en prisión casi cinco años, completamente aislado. Tras su liberación, se reincorporó a las aulas, con su famosa frase “Decíamos ayer…”.
Escribió tanto en prosa como en verso.
De sus obras en prosa, destacan:
· De los nombres de Cristo, serie de comentarios con los que se designa a Cristo en las Escrituras.
· La perfecta casada es un tratado de las virtudes que debe poseer la mujer; refleja las costumbres y tipos de la época: la mujer hacendosa, la habladora, la callejera, la chismosa…
· Exposición del Libro de Job, traducción y reflexión sobre el libro bíblico de Job, a través de los que va expresando su estado de ánimo: ira contra la injusticia (lo comenzó en prisión), desesperación, resignación y perdón.
Como poeta, su obra fue publicada por primera vez por Francisco de Quevedo en 1631; hasta entonces, su obra había circulado manuscrita. Fue muy humilde con respecto a su poesía:
“…en mi mocedad y casi en mi niñez, se me cayeron como de las manos estas obrecillas, a las que me apliqué más que por inclinación de mi estrella que por mi voluntad”.
Su producción no sobrepasa los cuarenta poemas, no muy extensos, además de algunas traducciones de textos latinos, italianos y bíblicos.
Podemos clasificar su obra original en:
1. Odas morales:
-Vida retirada, en la que sigue el tópico del Beatus Ille de Horacio (Dichoso aquél…), obra en que elogia el campo donde se logra la paz del espíritu.
-Noche serena, que presenta la añoranza de la gloria ante la contemplación del cielo estrellado.
-A Salinas, obra de raíces platónicas, en la que se plantea que el arte eleva el alma y la mueve a la contemplación del bien divino).
-Otras composiciones, como Al apartamiento, A Elisa… basadas en el Carpe Diem.
2. Odas religiosas:
-En la Ascensión, donde el poeta expresa su sentimiento de soledad por la partida del Señor.
-Morada del cielo, visión de la gloria en un ambiente de paz, con la alegoría del buen pastor.
-A Nuestra Señora, A todos los santos, A Santiago.
3. Odas profanas:
-Profecía del Tajo, sobre la pérdida de España.
En sus primeras composiciones, refleja la moda petrarquista en unos pocos sonetos, de los que se conservan cinco. No parecen mostrar una pasión amorosa sentida; son meros ejercicios de poesía. No se encuentran entre sus mejores composiciones. Podemos destacar “Agora entre la aurora se levanta”. Sólo encontró sus temas fundamentales cuando comenzó a sentir el mundo como una prisión, como un destierro. La soledad del alma producen el olvido del dolor pues la conducen hacia verdades eternas, por eso alaba la tranquilidad del campo. Su motivo capital es la nostalgia del cielo, el deseo de alcanzar la felicidad en la contemplación de Dios. Para plasmar estos temas (el desdén por las cosas terrenas y el ansia de la vida eterna) usó como forma la oda.
Su estilo es, en consonancia con los cánones de la época, muy sobrio. Utiliza sencillos recursos estilísticos, adjetivación elemental, ausencia de cultismos, vocabulario usual. Su concepción del idioma, afirma que nuestra lengua
“no es dura ni pobre, como algunos dicen, sino de cera y abundante para los que la saben tratar”.
lunes, 9 de noviembre de 2009
Comentario de un poema de Garcilaso
Escrito está en mi alma vuestro gesto,
y cuanto yo escribir de vos deseo;
vos sola lo escribisteis, yo lo leo
tan solo, que aun de vos me guardo en esto.
En esto estoy y estaré siempre puesto;
que aunque no cabe en mí cuanto en vos veo,
de tanto bien lo que no entiendo creo,
tomando ya la fe por presupuesto.
Yo no nací sino para quereros;
mi alma os ha cortado a su medida;
por hábito del alma misma os quiero.
Cuanto tengo confieso yo deberos;
por vos nací, por vos tengo la vida,
por vos he de morir, y por vos muero
y cuanto yo escribir de vos deseo;
vos sola lo escribisteis, yo lo leo
tan solo, que aun de vos me guardo en esto.
En esto estoy y estaré siempre puesto;
que aunque no cabe en mí cuanto en vos veo,
de tanto bien lo que no entiendo creo,
tomando ya la fe por presupuesto.
Yo no nací sino para quereros;
mi alma os ha cortado a su medida;
por hábito del alma misma os quiero.
Cuanto tengo confieso yo deberos;
por vos nací, por vos tengo la vida,
por vos he de morir, y por vos muero
Tres sombreros de copa
Tres sombreros de copa
Tabla de Contenidos1. TRES SOMBREROS DE COPA1. INTRODUCCIÓN 2. CUESTIONES: 3. LA GRAN PREGUNTA 4. RECURSOS: TRES SOMBREROS DE COPA Miguel Mihura
Tres sombreros de copa
Tabla de Contenidos1. TRES SOMBREROS DE COPA a. INTRODUCCIÓN b. CUESTIONES: c. LA GRAN PREGUNTA d. RECURSOS: INTRODUCCIÓN Habéis terminado de leer Tres sombreros de copa. Os invito a responder a las siguientes cuestiones, como una forma de repasar (o recordar) algunos aspectos relacionados con el autor y con su obra.Si tenéis alguna duda, en los enlaces que cierran esta propuesta hallaréis las respuestas, excepto a "La gran pregunta", a la que debéis responder con vuestra opinión personal.
Tabla de Contenidos1. TRES SOMBREROS DE COPA a. INTRODUCCIÓN b. CUESTIONES: c. LA GRAN PREGUNTA d. RECURSOS: CUESTIONES:1. ¿Qué aspectos de la infancia y juventud de Mihura influyen en su vocación teatral? Indica dos de ellos y comenta en qué sentido la motivan. 2. ¿Qué dos acontecimientos biográficos del autor se encuentran en la génesis de Tres sombreros de copa? ¿Qué relación tienen con el contenido de la obra? 3. Anota los años en que se escribió, se editó y se representó por primera vez la obra. ¿A qué contexto histórico-literario corresponde cada una de estas fechas? ¿Cómo se recibió la obra en cada uno de aquellos momentos? 4. ¿Cuál es el tema central de Tres sombreros de copa?. Señala dos subtemas que incidan directamente en él. 5. En la obra se respetan las conocidas como "unidades dramáticas clásicas". Trata de definir brevemente el tiempo, el lugar y la acción de la obra para justificarlo. Tiempo
Lugar
Acción
6. La estructura externa de Tres sombreros de copa podría calificarse de "tradicional". Asimismo, se descubre una correlación entre ella y la estructura interna de la obra. Justifícalo rellenando el siguiente cuadro, teniendo en cuenta el contenido de los distintos actos:Acto 1. Introducción
Acto 2. Nudo
Acto 3. Desenlace
7. El humorismo de Mihura , como elemento dramático innovador, se apoya en tres tipos de estrategias. ¿Cuáles son? Escribe un ejemplo de cada una de ellas
Tres sombreros de copa
Tabla de Contenidos1. TRES SOMBREROS DE COPA 1. INTRODUCCIÓN 2. CUESTIONES: 3. LA GRAN PREGUNTA 4. RECURSOS: LA GRAN PREGUNTACómo crees que responderían hoy los jóvenes preuniversitarios (entre los que tú te encuentras) ante una representación de Tres sombreros de copa? Argumenta tu respuesta.
Tabla de Contenidos
1. TRES SOMBREROS DE COPA
1. INTRODUCCIÓN
2. CUESTIONES:
3. LA GRAN PREGUNTA
4. RECURSOS:
RECURSOS:
Página del autor y su obra (Materiales de lengua)
Biografía. Obra. Enlaces. (MEC)
Breve reseña bio-bibliográfica de Miguel Mihura (Wikipedia)
Breve reseña de la obra (Wikipedia)
Presentación, (PPT) de Tres sombreros de copa (Aula de letras)
Reseña crítica (Realidad literal)
El humor en la obra (Materiales de lengua)
Con motivo del aniversario de la muerte de auto
Tabla de Contenidos1. TRES SOMBREROS DE COPA1. INTRODUCCIÓN 2. CUESTIONES: 3. LA GRAN PREGUNTA 4. RECURSOS: TRES SOMBREROS DE COPA Miguel Mihura
Tres sombreros de copa
Tabla de Contenidos1. TRES SOMBREROS DE COPA a. INTRODUCCIÓN b. CUESTIONES: c. LA GRAN PREGUNTA d. RECURSOS: INTRODUCCIÓN Habéis terminado de leer Tres sombreros de copa. Os invito a responder a las siguientes cuestiones, como una forma de repasar (o recordar) algunos aspectos relacionados con el autor y con su obra.Si tenéis alguna duda, en los enlaces que cierran esta propuesta hallaréis las respuestas, excepto a "La gran pregunta", a la que debéis responder con vuestra opinión personal.
Tabla de Contenidos1. TRES SOMBREROS DE COPA a. INTRODUCCIÓN b. CUESTIONES: c. LA GRAN PREGUNTA d. RECURSOS: CUESTIONES:1. ¿Qué aspectos de la infancia y juventud de Mihura influyen en su vocación teatral? Indica dos de ellos y comenta en qué sentido la motivan. 2. ¿Qué dos acontecimientos biográficos del autor se encuentran en la génesis de Tres sombreros de copa? ¿Qué relación tienen con el contenido de la obra? 3. Anota los años en que se escribió, se editó y se representó por primera vez la obra. ¿A qué contexto histórico-literario corresponde cada una de estas fechas? ¿Cómo se recibió la obra en cada uno de aquellos momentos? 4. ¿Cuál es el tema central de Tres sombreros de copa?. Señala dos subtemas que incidan directamente en él. 5. En la obra se respetan las conocidas como "unidades dramáticas clásicas". Trata de definir brevemente el tiempo, el lugar y la acción de la obra para justificarlo. Tiempo
Lugar
Acción
6. La estructura externa de Tres sombreros de copa podría calificarse de "tradicional". Asimismo, se descubre una correlación entre ella y la estructura interna de la obra. Justifícalo rellenando el siguiente cuadro, teniendo en cuenta el contenido de los distintos actos:Acto 1. Introducción
Acto 2. Nudo
Acto 3. Desenlace
7. El humorismo de Mihura , como elemento dramático innovador, se apoya en tres tipos de estrategias. ¿Cuáles son? Escribe un ejemplo de cada una de ellas
Tres sombreros de copa
Tabla de Contenidos1. TRES SOMBREROS DE COPA 1. INTRODUCCIÓN 2. CUESTIONES: 3. LA GRAN PREGUNTA 4. RECURSOS: LA GRAN PREGUNTACómo crees que responderían hoy los jóvenes preuniversitarios (entre los que tú te encuentras) ante una representación de Tres sombreros de copa? Argumenta tu respuesta.
Tabla de Contenidos
1. TRES SOMBREROS DE COPA
1. INTRODUCCIÓN
2. CUESTIONES:
3. LA GRAN PREGUNTA
4. RECURSOS:
RECURSOS:
Página del autor y su obra (Materiales de lengua)
Biografía. Obra. Enlaces. (MEC)
Breve reseña bio-bibliográfica de Miguel Mihura (Wikipedia)
Breve reseña de la obra (Wikipedia)
Presentación, (PPT) de Tres sombreros de copa (Aula de letras)
Reseña crítica (Realidad literal)
El humor en la obra (Materiales de lengua)
Con motivo del aniversario de la muerte de auto
lunes, 2 de noviembre de 2009
Renacimiento.
Aquí encontrarás una aproximamación al contexto histórico del S:XVI.
EL SIGLO XVI
ESPAÑA EN EL SIGLO XVI.
Es el siglo de Carlos V y Felipe II, en el que España impone su hegemonía militar y política a Europa. Este apogeo se basó en un aumento de la población y una notable expansión económica, que ayudó a financiar esfuerzos políticos y militares. Carlos V participó en numerosos conflictos bélicos, ya que combatió con las armas la Reforma protestante, conflicos que fueron zanjados en gran parte por Felipe II, que incorporó Portugal a la corona española en 1580. A partir de su muerte, en 1598, la decadencia española es palpable.
En el aspecto ideológico, la Inquisición persigue cualquier brote luterano.Ello fue fomentado por Felipe II, que impidió todo contacto con la cultura europea, que estaba configurándose de otro modo por el Renacimiento y la Reforma. Esto no quiere decir que España careciera de Renacimiento, sino que no lo llevó hasta sus últimas consecuencias.
A este momento de plenitud política correspondió un gran esplendor cultural y artístico: el XVI es el primero de los Siglos de Oro españoles.
LA CRISIS IDEOLÓGICA DEL RENACIMIENTO.
Durante el siglo XVI, entra en crisis en España la visión medieval del mundo. El Renacimiento consiste sustancialmente en una división entre lo divino y lo humano, entre el mundo de los sentidos y el mundo del espíritu, que en la Edad Media habían estado férreamente unidos. Por eso, mientras en la época anterior en el Libro de Buen Amor, por ejemplo, se unían escabrosidades y reflexiones morales, o Santillana escribía poemas amatorios y cánticos devotos, ahora Garcilaso de la Vega sólo escribirá poemas a las mujeres a quienes amó y, en el polo opuesto, San Juan de la Cruz o Santa Teresa sólo compondrán poemas a lo divino. Esto produce en España, de un lado, un apogeo de la literatura religiosa (mística y ascética), y de otro, el de una literatura mundana (Garcilaso, en poesía, o el Lazarillo, en prosa). Y, paralelamente, da origen al desarrollo de la ciencia, que desgraciadamente entre nosotros no tuvo un desarrollo posterior, porque tales tareas se consideraron heréticas. La causa de ello fue el Concilio de Trento, convocado para combatir el protestantismo, y que frenó decisivamente los estudios científicos en España. Por eso, al final del XVI lo natural y lo sobrenatural tendieron a acercarse, y de esta manera llegamos al siglo XVII, el segundo Siglo de Oro, en el que se prolongan y perfeccionan los hallazgos artísticos, pero en el que se refleja una nueva crisis: la que producirá el Barroco.
Así, desde mediados del siglo XVI, el apogeo de la labor artística va unido a la desaparición de los estudios científicos en nuestro país. Sin embargo, en Europa se están produciendo grandes descubrimientos científicos.
RENACIMIENTO FRENTE A EDAD MEDIA. EL HUMANISMO.
Para los renacentistas, la Edad Media sólo fue un lapso oscuro entre la Antigüedad clásica y el mundo moderno. Se consideraba que, tras el periodo medieval, la humanidad había renacido. Es el Rinascimento de los italianos, precursores de este movimiento. Se estudió e imitó por ello a los clásicos, en todos los aspectos culturales. Junto al estudio de las lenguas clásicas, también se estudiaron las lenguas nacionales, lo cual dio origen a las primeras gramáticas, como la de Nebrija en España. También se imita la naturalidad expresiva de los clásicos, lo que permite al filólogo español Juan de Valdés enunciar su máxima “escribo como hablo”. Esta naturalidad se refleja en los textos literarios de la época.
Al conjunto de estas actividades de estudio de los textos clásicos y de investigación y difusión lingüística y gramatical, que se inician en Italia con Francesco Petrarca, en el siglo XIV, y se difunden después por Europa, se le denomina HUMANISMO. Es Italia la cuna de este movimiento.
El término Humanismo alude al hecho de que el estudio de los antiguos actúa como liberador del hombre, no sólo espiritualmente, sino también en el terreno político e íntegramente humano. En esta época, la visión teocéntrica medieval desaparece, dando paso al antropocentrismo renacentista, según el cual el hombre pasa a ser el centro del mundo. De ahí la importancia de todo lo relacionado con el mismo, desde la expresión de los sentimientos hasta los estudios anatómicos, científicos en general, los descubrimientos geográficos, el apogeo de la cartografía…
Este fervor por los estudios clásicos tuvo como consecuencia que la cultura clásica desencadenara una enorme influencia de los escritores latinos, pero también de los autores italianos, iniciadores de esta tendencia.
La invención de la imprenta, por parte del alemán Gutenberg, fue providencial para la difusión de este movimiento.
EL SIGLO XVI
ESPAÑA EN EL SIGLO XVI.
Es el siglo de Carlos V y Felipe II, en el que España impone su hegemonía militar y política a Europa. Este apogeo se basó en un aumento de la población y una notable expansión económica, que ayudó a financiar esfuerzos políticos y militares. Carlos V participó en numerosos conflictos bélicos, ya que combatió con las armas la Reforma protestante, conflicos que fueron zanjados en gran parte por Felipe II, que incorporó Portugal a la corona española en 1580. A partir de su muerte, en 1598, la decadencia española es palpable.
En el aspecto ideológico, la Inquisición persigue cualquier brote luterano.Ello fue fomentado por Felipe II, que impidió todo contacto con la cultura europea, que estaba configurándose de otro modo por el Renacimiento y la Reforma. Esto no quiere decir que España careciera de Renacimiento, sino que no lo llevó hasta sus últimas consecuencias.
A este momento de plenitud política correspondió un gran esplendor cultural y artístico: el XVI es el primero de los Siglos de Oro españoles.
LA CRISIS IDEOLÓGICA DEL RENACIMIENTO.
Durante el siglo XVI, entra en crisis en España la visión medieval del mundo. El Renacimiento consiste sustancialmente en una división entre lo divino y lo humano, entre el mundo de los sentidos y el mundo del espíritu, que en la Edad Media habían estado férreamente unidos. Por eso, mientras en la época anterior en el Libro de Buen Amor, por ejemplo, se unían escabrosidades y reflexiones morales, o Santillana escribía poemas amatorios y cánticos devotos, ahora Garcilaso de la Vega sólo escribirá poemas a las mujeres a quienes amó y, en el polo opuesto, San Juan de la Cruz o Santa Teresa sólo compondrán poemas a lo divino. Esto produce en España, de un lado, un apogeo de la literatura religiosa (mística y ascética), y de otro, el de una literatura mundana (Garcilaso, en poesía, o el Lazarillo, en prosa). Y, paralelamente, da origen al desarrollo de la ciencia, que desgraciadamente entre nosotros no tuvo un desarrollo posterior, porque tales tareas se consideraron heréticas. La causa de ello fue el Concilio de Trento, convocado para combatir el protestantismo, y que frenó decisivamente los estudios científicos en España. Por eso, al final del XVI lo natural y lo sobrenatural tendieron a acercarse, y de esta manera llegamos al siglo XVII, el segundo Siglo de Oro, en el que se prolongan y perfeccionan los hallazgos artísticos, pero en el que se refleja una nueva crisis: la que producirá el Barroco.
Así, desde mediados del siglo XVI, el apogeo de la labor artística va unido a la desaparición de los estudios científicos en nuestro país. Sin embargo, en Europa se están produciendo grandes descubrimientos científicos.
RENACIMIENTO FRENTE A EDAD MEDIA. EL HUMANISMO.
Para los renacentistas, la Edad Media sólo fue un lapso oscuro entre la Antigüedad clásica y el mundo moderno. Se consideraba que, tras el periodo medieval, la humanidad había renacido. Es el Rinascimento de los italianos, precursores de este movimiento. Se estudió e imitó por ello a los clásicos, en todos los aspectos culturales. Junto al estudio de las lenguas clásicas, también se estudiaron las lenguas nacionales, lo cual dio origen a las primeras gramáticas, como la de Nebrija en España. También se imita la naturalidad expresiva de los clásicos, lo que permite al filólogo español Juan de Valdés enunciar su máxima “escribo como hablo”. Esta naturalidad se refleja en los textos literarios de la época.
Al conjunto de estas actividades de estudio de los textos clásicos y de investigación y difusión lingüística y gramatical, que se inician en Italia con Francesco Petrarca, en el siglo XIV, y se difunden después por Europa, se le denomina HUMANISMO. Es Italia la cuna de este movimiento.
El término Humanismo alude al hecho de que el estudio de los antiguos actúa como liberador del hombre, no sólo espiritualmente, sino también en el terreno político e íntegramente humano. En esta época, la visión teocéntrica medieval desaparece, dando paso al antropocentrismo renacentista, según el cual el hombre pasa a ser el centro del mundo. De ahí la importancia de todo lo relacionado con el mismo, desde la expresión de los sentimientos hasta los estudios anatómicos, científicos en general, los descubrimientos geográficos, el apogeo de la cartografía…
Este fervor por los estudios clásicos tuvo como consecuencia que la cultura clásica desencadenara una enorme influencia de los escritores latinos, pero también de los autores italianos, iniciadores de esta tendencia.
La invención de la imprenta, por parte del alemán Gutenberg, fue providencial para la difusión de este movimiento.
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